COMPRENDEMOS CÓMO AFECTAN NUESTROS HÁBITOS DE CONSUMO EN EL AMBIENTE
I. ¿QUÉ
APRENDERÉ HOY?
A fundamentar la importancia de desarrollar hábitos de consumo responsable con el ambiente y plantear algunas alternativas viables desde su hogar, con ayuda de la información brindada, para el uso adecuado de recursos que nos permitan una convivencia armoniosa con nuestro medio.
Criterio:
·
Utiliza los conocimientos científicos al construir su
argumento.
·
Emplea o refiere evidencia científica pertinente para
apoyar su argumento.
·
Utiliza frases con sentido completo
que comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado
II. ¿CÓMO
EMPEZAMOS?
Recordar brevemente lo que trabajamos en el programa anterior:
De las necesidades dijimos:
ü
Que Abrahán Maslow,
nos habla de necesidades básicas, de seguridad y protección, necesidades sociales,
de estima y autorealización. La demanda de satisfacción de estas necesidades se
incrementa a medida que se satisfacen las más básicas y así sucesivamente.
ü
También dijimos que
la satisfacción de las necesidades básicas significa cierta exigencia al ambiente
ya que para satisfacer esas necesidades extraemos recursos del ambiente.
De cómo la producción de bienes afecta el ambiente:
ü
Dijimos que la
elaboración de la diversidad de productos que empleamos para satisfacer
nuestras necesidades genera un impacto en el ambiente en el que vivimos.
ü
Dijimos también que
para obtener la materia prima se extrae de la naturaleza diversos recursos y que su procesamiento modifica el ambiente y
afecta a las especies animales y vegetales que vienen en esas áreas.
III. ¿QUÉ HARÉ?
El consumidor, es una persona
o grupo de personas o entidades públicas o privadas que necesitan servicios o
productos para satisfacer sus necesidades.
Según Leon Schiffman, en su
libro “Comportamiento del consumidor”, Nos dice que las necesidades son innatas
y que pueden ser necesidades primarias (aquellas que tiene que ver con
la alimentación, vestimenta, vivienda) y las necesidades adquiridas, que
son aquellas que son respuesta al ambiente, la cultura o las necesidades de
autoestima prestigio, poder y aprendizaje.
La búsqueda de la satisfacción a estas necesidades nos hace
“consumidores”, es decir, nos hace desarrollar algunos comportamientos.
Con base en la actitud de
búsqueda de satisfacción de las necesidades diremos que los “hábitos de consumo
son los comportamientos del comprador dependiendo los lugares donde va a
realizar la compra, la frecuencia de la compra, las clases de producto que
adquiere, los momentos de la compra entre muchos otros factores que influyen en
la compra”.
La adquisición de productos,
aparentemente solo tendría implicancias en la economía de las personas y las
familias, pero el asunto es más serio.
La producción de alimentos,
ropa, artefactos electrónicos, hasta el consumo de agua y electricidad, tienen
un alto impacto en el ambiente.
Tan solo la producción de
carne en américa latina según la “asociación amigos de la tierra”
(www.tierra.org), es responsable del 70% de la deforestación en la Amazonía.
Esto se debe a los monocultivos de soja y maíz, que arrasan buena parte de
América Latina, para producir pienso y alimentar al ganado en Europa.”
El problema del consumo para
la satisfacción de las necesidades básicas demanda exige al ambiente en la
forma de monocultivos, la extracción de recursos naturales que no siempre son renovables,
a ello se suman los desechos que producen el aprovechamiento de estos recursos.
Ahora cabe preguntarnos, si
atendiendo nuestras necesidades básicas afectamos el ambiente en que vivimos
¿cómo afectará el ambiente el consumo que no tiene que ver con la satisfacción
de nuestras necesidades básicas?
Durante la
extracción de recursos naturales se obtienen materias primas y energía de la
naturaleza para producir bienes y servicios. Muchos de estos recursos no son
renovables o se regeneran muy lentamente, lo que supone un problema doble: por
un lado, estamos alterando los
ciclos y la capacidad de regeneración de algunos recursos, como por ejemplo el
ciclo del agua. Y por otro lado estamos
produciendo materias y gastando energía de manera muy contaminante; por
ejemplo, con la quema de combustibles fósiles.
Además, durante la
elaboración se utilizan sustancias químicas perjudiciales que facilitan y
aumentan la producción, se
deslocaliza la producción a países en vías de desarrollo que en muchas
ocasiones incumplen mínimos legales y se generan
subproductos contaminantes o tóxicos.
Pero el problema no solo es
ambiental, en la producción y distribución de los productos existe otra
problemática: muchas veces el precio
de los productos no refleja su costo ambiental o social real (como los efectos de la
contaminación, o de la mano de obra barata) que afectan a la salud y
calidad de vida de las personas. En los países donde se manufacturan muchos
productos hay explotación de personas adultas y menores de edad.
Este
modelo de consumo es insostenible a largo plazo. La solución pasa porque estados, empresas y ciudadanos
transformemos la economía. Los estados deben incentivar la producción
responsable y legislar para que las empresas produzcan de manera respetuosa y
acepten las externalidades de sus procesos. Los
consumidores debemos exigir productos responsables y tomar decisiones de
compras informadas; y las empresas deben
diseñar productos de manera responsable y cambiar el modelo lineal de
producción hacia uno circular en el que se reparen, reutilicen y aprovechen los
productos obsoletos.
El
consumo de productos genera entonces varios problemas:
ü Un problema ecológico: la actividad de nuestro
modelo socioeconómico y su modelo de producción y consumo choca con los límites
biofísicos del planeta y resulta insostenible a medio plazo. El consumo es una
de las variables de incidencia en el cambio global (cambio climático, pérdida
de biodiversidad, alteración de la mayoría de los ecosistemas naturales,
restricciones en el acceso a energía abundante y barata).
ü Un problema económico: ¿en qué medida la sociedad
de consumo cubre nuestras necesidades?, ¿destina excesivos recursos (valiosos)
a la satisfacción de deseos no vitales, mientras deja sin cubrir
necesidades fundamentales?
ü Un problema social:
el consumo es también una práctica social, una forma concreta, desigual y
conflictiva de apropiación material y de utilización del sentido que adquieren
los objetos en la sociedad de consumo por parte de grupos sociales con capitales
(económicos, simbólicos, sociales, culturales) distintos y desde posiciones
sociales distintas. Conlleva, a una serie de riesgos por lo que parece
necesario su control y vigilancia social y política. El consumo es hoy un
elemento fundamental en la construcción de identidades sociales y
de estilos de vida es decir, las actividades de la vida cotidiana,
del ocio y del consumo… pero también una cuestión de políticas públicas.
Si tratamos de hacer una
descripción de los efectos de un consumismo irresponsable, podemos decir que
el consumo abusivo del medio ambiente, extrae sus recursos, y las
consecuencias más notables en el ambiente se ven como:
ü Pérdida de la cantidad y
calidad del agua.
ü Contaminación de suelos.
ü Alteración del suelo.
ü Deforestación.
ü Contaminación del aire.
ü Pérdida de biodiversidad.
Llegados
a este punto, cabe preguntarse ¿qué debemos hacer para ser consumidores
responsables? ¿Cómo podemos contribuir a minimizar el efecto de nuestros
hábitos de consumo en el ambiente?
Para ser un consumidor responsable, ante todo, debemos ser
conscientes de nuestros hábitos de consumo y del impacto que tienen en el medio
ambiente. A continuación, mencionaremos algunos consejos para llegar a ser
consumidores responsables y paliar los efectos del consumismo, por ejemplo:
ü Evitar productos de un solo
uso, es decir, de usar y tirar. Estos se suelen usar cuando celebramos un
cumpleaños, que por comodidad recurrimos a este tipo de productos que, además
no se pueden reciclar.
ü Apostar por los mercados
tradicionales, muchos de los alimentos que consumimos podríamos comprarlos a
granel. Con la compra a granel se reducen la generación de nuevos residuos, ya
que esta forma de comprar no necesita envases nuevos, ya que podemos reutilizar
el mismo cada vez que vayamos a comprar.
ü Comprar un producto realmente
cuando son necesario.
ü Cuando se nos rompe algún
objeto, electrodoméstico o aparato tecnológico, primero ver si se puede reparar
antes de optar por adquirir uno nuevo.
ü Usar los residuos que se
puedan para crear nuevos productos a partir del diseño y la imaginación, este
proceso llamado “reciclaje” (Upcycling) es cada vez más conocido, y en
definitiva es una forma de reutilizar.
ü Dejar de comprar ropa de
forma compulsiva, evitando así emisiones de CO2 y el gasto de agua.
ü Reducir el consumo de carne y
optar por alimentos de procedencia local o ecológica.
ü Hacer un uso eficiente del
agua y la energía.
Queremos que en este asunto del consumismo y su efecto en el ambiente en
el que vivimos, vean que hay responsabilidad de cada una de las personas y de
las familias:
ü El primer eje, es el
ambiente, soporte de la vida en la Tierra, teniendo en cuenta que debemos
priorizar productos con menor impacto ambiental y reducir el consumo de los
recursos naturales más limitados.
ü El segundo eje está
en las personas, asumiendo y defendiendo solidariamente la obligación de
garantizar los mismos derechos para todas ellas.
Así que cuando tengamos alguna necesidad que satisfacer y que implique el
consumo de determinados productos, debemos detenernos a pensar en cómo
influimos en el ambiente tomando en cuenta estos ejes.
¿Qué
podemos hacer como familia para ser consumidores responsables?
La ONG, española “por el
clima” nos recomienda hacernos las siguientes preguntas:
ü ¿Necesito lo que voy a
comprar? ¿Quiero satisfacer un deseo? ¿Estoy eligiendo libremente o es una
compra compulsiva? ¿Cuántos tengo ya? ¿Cuánto lo voy a usar? ¿Cuánto me va a
durar? ¿Podría pedirlo prestado a un amigo o a un familiar? ¿Puedo pasar sin
él? ¿Voy a poder mantenerlo/limpiarlo/repararlo yo mismo? ¿Tengo ganas de
hacerlo?
ü ¿He buscado información para
conseguir mejor calidad y menor precio? ¿Cómo me voy a deshacer de él una vez
que haya terminado de usarlo? ¿Está hecho con materiales reciclables? ¿Las
materias primas que se usaron son renovables? ¿Hay algo que yo posea que pueda
reemplazarlo? ¿Te has informado de quién y cómo se ha realizado el producto?
La respuesta a todas estas
preguntas debería tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, realizar un
consumo responsable solamente implica realizar un pequeño cambio en nuestros hábitos de consumo, lo que no conlleva ningún
inconveniente considerable ni requiere un esfuerzo específico
adicional.
Recuerden que a la hora de ir
a comprar con la familia los productos u objetos que necesiten, recuerden lo
siguiente a la hora de comprar:
ü Debes hacerte las
preguntas señaladas anteriormente y, sobre todo, pensar si lo que vas a
comprar va a satisfacer realmente una necesidad o un deseo, o bien si lo
compras compulsivamente.
ü Piensa a qué tipo
de comercio quieres favorecer. No olvides que consumir productos locales,
productos ecológicos o de comercio justo, productos naturales y productos
reutilizados y reciclados, son sin duda la mejor opción medioambiental y
social.
ü Infórmate de las repercusiones
sociales y medioambientales de los bienes y servicios. Pide información.
Es tu derecho.
ü Asegúrate de la
calidad de lo que compras de cara a adquirir bienes más saludables y
duraderos.
ü Busca alternativas que
minimicen la explotación de los recursos naturales: segunda mano, reutilizar,
intercambios, reparación.
ü Haz un buen mantenimiento de lo que compras y, cuando
acabe la vida útil de un producto, ten en cuenta las posibilidades de reciclar
los materiales de que está hecho.
IV. ¿QUÉ APRENDÍ HOY?
V. ME PREGUNTO:
¿Para qué me servirá lo aprendido?
INSTRUMENTO
PARA LA EVALUACIÓN DE LA SESIÓN 22
Se utilizará la
siguiente rubrica:
|
Competencia: Explica
el mundo físico basándose en conocimientos sobre los seres vivos, materia y
energía, biodiversidad, tierra y universo. |
|||||
|
CAPACIDAD |
CRITERIOS |
DESTACADO |
ESPERADO |
PROCESO |
INICIO |
|
Evalúa las implicancias del saber y del quehacer
científico y tecnológico. |
Utiliza
los conocimientos científicos al construir su argumento. |
Usa información científica
para explicar a profundidad y coherencia
su argumento. |
Usa poca información científica para
explicar a profundidad y coherencia su argumento. |
Trata de usar información
científica para explicar su
argumento. |
No hace ningún esfuerzo por explicar
su argumento |
|
Emplea o refiere evidencia
científica pertinente para apoyar su argumento. |
Usa información científica
pertinente para respaldar su argumento. |
Usa información científica para respaldar su argumento. |
Trata de defender su argumento. |
No hace ningún esfuerzo por defender
su argumento. |
|
|
Utiliza frases con sentido
completo que comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado. |
Utiliza frases con sentido completo que comunican
ideas científicas sobre el fenómeno estudiado de forma concisa. |
Utiliza frases con sentido completo que comunican
ideas científicas sobre el fenómeno estudiado de manera clara. |
Trata de utilizar frases con sentido completo que
comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado. |
No hace ningún esfuerzo por utilizar
frases con sentido completo que comunican ideas científicas sobre el fenómeno
estudiado |
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