SESIÓN XXII

 COMPRENDEMOS CÓMO AFECTAN NUESTROS HÁBITOS DE CONSUMO EN EL AMBIENTE

I. ¿QUÉ APRENDERÉ HOY?


A fundamentar la importancia de desarrollar hábitos de consumo responsable con el ambiente y plantear algunas alternativas viables desde su hogar, con ayuda de la información brindada, para el uso adecuado de recursos que nos permitan una convivencia armoniosa con nuestro medio.

Criterio:

·         Utiliza los conocimientos científicos al construir su argumento.

·         Emplea o refiere evidencia científica pertinente para apoyar su argumento.

·         Utiliza frases con sentido completo que comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado

 

II. ¿CÓMO EMPEZAMOS?

Recordar brevemente lo que trabajamos en el programa anterior:

De las necesidades dijimos:

ü  Que Abrahán Maslow, nos habla de necesidades básicas, de seguridad y protección, necesidades sociales, de estima y autorealización. La demanda de satisfacción de estas necesidades se incrementa a medida que se satisfacen las más básicas y así sucesivamente.

ü  También dijimos que la satisfacción de las necesidades básicas significa cierta exigencia al ambiente ya que para satisfacer esas necesidades extraemos recursos del ambiente.

 

De cómo la producción de bienes afecta el ambiente:

ü  Dijimos que la elaboración de la diversidad de productos que empleamos para satisfacer nuestras necesidades genera un impacto en el ambiente en el que vivimos.

ü  Dijimos también que para obtener la materia prima se extrae de la naturaleza diversos recursos y que su procesamiento modifica el ambiente y afecta a las especies animales y vegetales que vienen en esas áreas.

 

III. ¿QUÉ HARÉ?

El consumidor, es una persona o grupo de personas o entidades públicas o privadas que necesitan servicios o productos para satisfacer sus necesidades.

Según Leon Schiffman, en su libro “Comportamiento del consumidor”, Nos dice que las necesidades son innatas y que pueden ser necesidades primarias (aquellas que tiene que ver con la alimentación, vestimenta, vivienda) y las necesidades adquiridas, que son aquellas que son respuesta al ambiente, la cultura o las necesidades de autoestima prestigio, poder y aprendizaje.

La búsqueda de la satisfacción a estas necesidades nos hace “consumidores”, es decir, nos hace desarrollar algunos comportamientos.

Con base en la actitud de búsqueda de satisfacción de las necesidades diremos que los “hábitos de consumo son los comportamientos del comprador dependiendo los lugares donde va a realizar la compra, la frecuencia de la compra, las clases de producto que adquiere, los momentos de la compra entre muchos otros factores que influyen en la compra”.

La adquisición de productos, aparentemente solo tendría implicancias en la economía de las personas y las familias, pero el asunto es más serio.

La producción de alimentos, ropa, artefactos electrónicos, hasta el consumo de agua y electricidad, tienen un alto impacto en el ambiente.

Tan solo la producción de carne en américa latina según la “asociación amigos de la tierra” (www.tierra.org), es responsable del 70% de la deforestación en la Amazonía. Esto se debe a los monocultivos de soja y maíz, que arrasan buena parte de América Latina, para producir pienso y alimentar al ganado en Europa.”

 

El problema del consumo para la satisfacción de las necesidades básicas demanda exige al ambiente en la forma de monocultivos, la extracción de recursos naturales que no siempre son renovables, a ello se suman los desechos que producen el aprovechamiento de estos recursos.

Ahora cabe preguntarnos, si atendiendo nuestras necesidades básicas afectamos el ambiente en que vivimos ¿cómo afectará el ambiente el consumo que no tiene que ver con la satisfacción de nuestras necesidades básicas?

 

Durante la extracción de recursos naturales se obtienen materias primas y energía de la naturaleza para producir bienes y servicios. Muchos de estos recursos no son renovables o se regeneran muy lentamente, lo que supone un problema doble: por un lado, estamos alterando los ciclos y la capacidad de regeneración de algunos recursos, como por ejemplo el ciclo del agua.  Y por otro lado estamos produciendo materias y gastando energía de manera muy contaminante; por ejemplo, con la quema de combustibles fósiles.

Además, durante la elaboración se utilizan sustancias químicas perjudiciales que facilitan y aumentan la producción, se deslocaliza la producción a países en vías de desarrollo que en muchas ocasiones incumplen mínimos legales y se generan subproductos contaminantes o tóxicos.

Pero el problema no solo es ambiental, en la producción y distribución de los productos existe otra problemática: muchas veces el precio de los productos no refleja su costo ambiental o social real (como los efectos de la contaminación, o de la mano de obra barata) que afectan a la salud y calidad de vida de las personas. En los países donde se manufacturan muchos productos hay explotación de personas adultas y menores de edad.

Este modelo de consumo es insostenible a largo plazo. La solución pasa porque estados, empresas y ciudadanos transformemos la economía. Los estados deben incentivar la producción responsable y legislar para que las empresas produzcan de manera respetuosa y acepten las externalidades de sus procesos. Los consumidores debemos exigir productos responsables y tomar decisiones de compras informadas; y las empresas deben diseñar productos de manera responsable y cambiar el modelo lineal de producción hacia uno circular en el que se reparen, reutilicen y aprovechen los productos obsoletos.

El consumo de productos genera entonces varios problemas:

ü  Un problema ecológico: la actividad de nuestro modelo socioeconómico y su modelo de producción y consumo choca con los límites biofísicos del planeta y resulta insostenible a medio plazo. El consumo es una de las variables de incidencia en el cambio global (cambio climático, pérdida de biodiversidad, alteración de la mayoría de los ecosistemas naturales, restricciones en el acceso a energía abundante y barata).

ü  Un problema económico: ¿en qué medida la sociedad de consumo cubre nuestras necesidades?, ¿destina excesivos recursos (valiosos) a la satisfacción de deseos no vitales, mientras deja sin cubrir necesidades fundamentales?

ü  Un problema social: el consumo es también una práctica social, una forma concreta, desigual y conflictiva de apropiación material y de utilización del sentido que adquieren los objetos en la sociedad de consumo por parte de grupos sociales con capitales (económicos, simbólicos, sociales, culturales) distintos y desde posiciones sociales distintas. Conlleva, a una serie de riesgos por lo que parece necesario su control y vigilancia social y política. El consumo es hoy un elemento fundamental en la construcción de identidades sociales  y de estilos de vida es decir, las actividades de la vida cotidiana, del ocio y del consumo… pero también una cuestión de políticas públicas.

 

Si tratamos de hacer una descripción de los efectos de un consumismo irresponsable, podemos decir que el consumo abusivo del medio ambiente, extrae sus recursos, y las consecuencias más notables en el ambiente se ven como:

ü  Pérdida de la cantidad y calidad del agua.

ü  Contaminación de suelos.

ü  Alteración del suelo.

ü  Deforestación.

ü  Contaminación del aire.

ü  Pérdida de biodiversidad.

Llegados a este punto, cabe preguntarse ¿qué debemos hacer para ser consumidores responsables? ¿Cómo podemos contribuir a minimizar el efecto de nuestros hábitos de consumo en el ambiente?

Para ser un consumidor responsable, ante todo, debemos ser conscientes de nuestros hábitos de consumo y del impacto que tienen en el medio ambiente. A continuación, mencionaremos algunos consejos para llegar a ser consumidores responsables y paliar los efectos del consumismo, por ejemplo:

 

ü  Evitar productos de un solo uso, es decir, de usar y tirar. Estos se suelen usar cuando celebramos un cumpleaños, que por comodidad recurrimos a este tipo de productos que, además no se pueden reciclar.

ü  Apostar por los mercados tradicionales, muchos de los alimentos que consumimos podríamos comprarlos a granel. Con la compra a granel se reducen la generación de nuevos residuos, ya que esta forma de comprar no necesita envases nuevos, ya que podemos reutilizar el mismo cada vez que vayamos a comprar.

ü  Comprar un producto realmente cuando son necesario.

ü  Cuando se nos rompe algún objeto, electrodoméstico o aparato tecnológico, primero ver si se puede reparar antes de optar por adquirir uno nuevo.

ü  Usar los residuos que se puedan para crear nuevos productos a partir del diseño y la imaginación, este proceso llamado “reciclaje” (Upcycling) es cada vez más conocido, y en definitiva es una forma de reutilizar.

ü  Dejar de comprar ropa de forma compulsiva, evitando así emisiones de CO2 y el gasto de agua.

ü  Reducir el consumo de carne y optar por alimentos de procedencia local o ecológica.

ü  Hacer un uso eficiente del agua y la energía.

 

Queremos que en este asunto del consumismo y su efecto en el ambiente en el que vivimos, vean que hay responsabilidad de cada una de las personas y de las familias:

ü  El primer eje, es el ambiente, soporte de la vida en la Tierra, teniendo en cuenta que debemos priorizar productos con menor impacto ambiental y reducir el consumo de los recursos naturales más limitados.

ü  El segundo eje está en las personas, asumiendo y defendiendo solidariamente la obligación de garantizar los mismos derechos para todas ellas.

 

Así que cuando tengamos alguna necesidad que satisfacer y que implique el consumo de determinados productos, debemos detenernos a pensar en cómo influimos en el ambiente tomando en cuenta estos ejes.

 

¿Qué podemos hacer como familia para ser consumidores responsables?

 

La ONG, española “por el clima” nos recomienda hacernos las siguientes preguntas:

ü  ¿Necesito lo que voy a comprar? ¿Quiero satisfacer un deseo? ¿Estoy eligiendo libremente o es una compra compulsiva? ¿Cuántos tengo ya? ¿Cuánto lo voy a usar? ¿Cuánto me va a durar? ¿Podría pedirlo prestado a un amigo o a un familiar? ¿Puedo pasar sin él? ¿Voy a poder mantenerlo/limpiarlo/repararlo yo mismo? ¿Tengo ganas de hacerlo?

ü  ¿He buscado información para conseguir mejor calidad y menor precio? ¿Cómo me voy a deshacer de él una vez que haya terminado de usarlo? ¿Está hecho con materiales reciclables? ¿Las materias primas que se usaron son renovables? ¿Hay algo que yo posea que pueda reemplazarlo? ¿Te has informado de quién y cómo se ha realizado el producto?

 

La respuesta a todas estas preguntas debería tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, realizar un consumo responsable solamente implica realizar un pequeño cambio en nuestros hábitos de consumo, lo que no conlleva ningún inconveniente considerable ni requiere un esfuerzo específico adicional.

Recuerden que a la hora de ir a comprar con la familia los productos u objetos que necesiten, recuerden lo siguiente a la hora de comprar:

ü  Debes hacerte las preguntas señaladas anteriormente y, sobre todo, pensar si lo que vas a comprar va a satisfacer realmente una necesidad o un deseo, o bien si lo compras compulsivamente.

ü  Piensa a qué tipo de comercio quieres favorecer. No olvides que consumir productos locales, productos ecológicos o de comercio justo, productos naturales y productos reutilizados y reciclados, son sin duda la mejor opción medioambiental y social.

ü  Infórmate de las repercusiones sociales y medioambientales de los bienes y servicios. Pide información. Es tu derecho.

ü  Asegúrate de la calidad de lo que compras de cara a adquirir bienes más saludables y duraderos.

ü  Busca alternativas que minimicen la explotación de los recursos naturales: segunda mano, reutilizar, intercambios, reparación.

ü  Haz un buen mantenimiento de lo que compras y, cuando acabe la vida útil de un producto, ten en cuenta las posibilidades de reciclar los materiales de que está hecho.

 

IV. ¿QUÉ APRENDÍ HOY?                           


 

V. ME PREGUNTO:

 

¿Para qué me servirá lo aprendido?

 

INSTRUMENTO PARA LA EVALUACIÓN DE LA SESIÓN 22

 

Se utilizará la siguiente rubrica:

 

Competencia: Explica el mundo físico basándose en conocimientos sobre los seres vivos, materia y energía, biodiversidad, tierra y universo.

CAPACIDAD

CRITERIOS

DESTACADO

ESPERADO

PROCESO

INICIO

Evalúa las implicancias del saber y del quehacer científico y tecnológico.

Utiliza los conocimientos científicos al construir su argumento.

Usa información científica para explicar a profundidad y coherencia su argumento.

Usa poca información científica para explicar a profundidad y coherencia su argumento.

Trata de usar información científica para explicar su argumento.

No hace ningún esfuerzo por explicar su argumento

Emplea o refiere evidencia científica pertinente para apoyar su argumento.

Usa información científica pertinente para respaldar su argumento.

Usa información científica para respaldar su argumento.

Trata de defender su argumento.

No hace ningún esfuerzo por defender    su argumento.

Utiliza frases con sentido completo que comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado.

Utiliza frases con sentido completo que comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado de forma concisa.

Utiliza frases con sentido completo que comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado de manera clara.

Trata de utilizar frases con sentido completo que comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado.

No hace ningún esfuerzo por utilizar frases con sentido completo que comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado

 


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