Cómo nuestro sistema nervioso procesa las emociones que generan los conflictos (parte II)
I. ¿QUÉ
APRENDERÉ HOY?
A explicar el efecto que
los conflictos generan en las emociones, en el comportamiento y salud, a través
de la información brindada, para elaborar un texto explicativo.
Criterio:
· Utiliza los conocimientos científicos al construir su explicación.
· Emplea o refiere evidencia científica pertinente para
apoyar su explicación.
· Utiliza frases con sentido completo
que comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado
II. ¿CÓMO
EMPEZAMOS?
Recordar lo que trabajamos en la sesión anterior:
De las necesidades dijimos:
ü
El sistema nervioso controla e integra todas
las acciones del cuerpo, percibiendo los cambios, interpretándolos y
reaccionando a ellos. Recibe estímulos diversos y los traduce en impulsos
nerviosos los cuales se conducen a centros nerviosos con el fin de: percibir
sensaciones e iniciar reacciones motrices.
Es el encargado de
relacionarnos con el exterior. Por medio de unos órganos receptores: ojos,
nariz, lengua, oído y piel recibimos los estímulos del exterior y logramos
saber qué es lo que pasa a nuestro alrededor.
ü
El sistema nervioso central (SNC) consta del
encéfalo y la médula espinal. Se desempeñan como el "centro de
procesamiento" principal para todo el sistema nervioso y controlan todos
los trabajos del cuerpo.
ü
El sistema nervioso periférico (SNP) que es el sistema nervioso que se encuentra fuera del
cerebro y la médula espinal. Conecta el cerebro y la médula espinal con el
resto del organismo, permitiendo el intercambio de información.
El SNP se puede dividir en
dos partes:
Ø El sistema nervioso somático
(SNS) regula las actividades voluntarias tales como el movimiento muscular.
También controla los reflejos, como el quitar tu mano de la superficie caliente
de una estufa.
Ø El sistema nervioso autónomo (SNA) regula las actividades que
no están bajo control consciente y tiene
dos partes que son opuestas: el sistema nervioso simpático y el parasimpático.
El sistema nervioso simpático prepara al cuerpo para respuestas de "luchar
o huir", mientras que el sistema nervioso parasimpático se activa durante los
periodos de descanso.
Respecto a cómo responde el
sistema nervioso a los estímulos:
1. La información sensorial es
recibida por el sistema nervioso periférico y procesada por neuronas y sinapsis
sensoriales de la médula espinal y del encéfalo.
La sensación es la
respuesta de los receptores sensoriales a estímulos específicos y su posterior
procesamiento en el cerebro.
La percepción es el
resultado de la integración y el procesamiento de las sensaciones por los
centros nerviosos superiores; estos procesos ocurren sobre la base de
experiencias pasadas y producen un todo explicable y consciente.
2. El procesamiento sensorial
comienza con la transducción, que consiste en la conversión de la
energía de un estímulo (presión, calor, moléculas, vibraciones o luz) en la
energía eléctrica de un potencial nervioso.
3.
4. Los sistemas sensoriales reciben
información del ambiente y la transmiten al sistema nervioso central, que
la utiliza para cuatro funciones:
ü el mantenimiento de la
activación nerviosa,
ü la percepción,
ü la regulación de las
funciones de los órganos internos y
ü el control del movimiento,
incluidos los movimientos reflejos.
El sistema
nervioso también recibe información desde el interior del cuerpo y la usa en la
regulación de la homeostasis del organismo (temperatura corporal, presión
sanguínea, frecuencia cardíaca y respiratoria, etc.).
III. ¿QUÉ HARÉ?
Sabemos también que en el
ambiente natural y social, recibimos una variedad de estímulos positivos y
negativos.
Los estímulos positivos que nos muestra la naturaleza pueden ser: disfrutar de un paisaje bonito, de observar animales silvestres, y si nos referimos a estímulos positivos de nuestros congéneres, como abrazos afectuosos, o disfrutar de la compañía de nuestros seres queridos.
Pero, así como podemos
recibir estímulos positivos, podemos recibir estímulos negativos, como la
agresión por parte de un animal, o una reacción negativa por parte de alguna
persona por lo que podemos disgustarnos mucho y en general podemos decir que
esas son situaciones conflictivas que debemos enfrentar y cabe preguntarse
¿cómo afectan estas situaciones conflictivas a las emociones, el comportamiento
y a nuestro organismo?
Generalmente, las emociones
son de menor duración que los sentimientos y se cree que son las que impulsan y
motivan que las personas actúen de una manera u otra, porque son más intensas
que los sentimientos.
La emoción está asociada con
el temperamento, la personalidad y con la motivación de las personas. Los
estados emocionales son causados por la liberación de hormonas y
neurotransmisores que luego convierten estas emociones en sentimientos.
Antonio Damasio en su libro “La sensación de lo que ocurre” (2001) dice: Son expresiones psicológicas y biológicas. "Emoción" es un término genérico utilizado para referirse a la adaptación por parte de los individuos, a estímulos provocados por personas, animales, cosas...
Ahora, diremos que un
conflicto es una situación en la cual dos o más personas con intereses
diferentes entran en confrontación, oposición o emprenden acciones mutuamente
contrarias, con el objetivo de dañar o eliminar al rival, incluso cuando tal
confrontación sea de manera verbal o agresiva, para lograr así la consecución
de los objetivos que motivaron dicha confrontación.
El conflicto, suele activar
en nosotros emociones desagradables, agitar sentimientos, influir en nuestros
estados de ánimo. Estas emociones, sentimientos y estados anímicos de
naturaleza sombría suelen tener una mayor intensidad cuando el conflicto surge
entre personas que han mantenido relaciones de afectividad sostenidas en el
tiempo, como sucede en los conflictos de familia.
Los sentimientos son
la toma de conciencia de las emociones. Sirven para expresar, de forma más
racional, nuestro estado anímico. Los sentimientos son más duraderos que las
emociones y las emociones son más intensas que los sentimientos, ya que ellos
son el resultado de estas.
La palabra
sentimiento viene del verbo "sentir” y se refiere a un estado de ánimo
afectivo de larga duración generalmente, que se presenta en la persona como
producto de Las emociones que le hacen experimentar algo o alguien.
La palabra
"sentimiento” se utilizaba antiguamente para referirse a todas las
experiencias sensoriales y subjetivas, pero actualmente, en el campo de la
psicología, se usa para designar las experiencias subjetivas que forman parte
de los individuos y que son el fruto de las emociones.
El desarrollo de La empatía es lo que permite a las personas poder entender los sentimientos de los demás. Algunos ejemplos de sentimientos incluyen los celos, el dolor o el sufrimiento.
No todas las emociones son iguales,
algunos autores como Redorta en su libro Conflicto y emoción (2006) y Bisquerra
en su libro educación emocional (2000) clasifican a las emociones en:
Emociones negativas: Las
experimentamos como algo desagradable y requieren de mucha energía para afrontar
esa situación y cambiarla. Un ejemplo es la culpa, emoción negativa que
experimentamos cuando sucede algo desagradable, podría ser cuando decimos
mentiras a nuestros padres o cuando no hacemos algo que nos piden, posiblemente
eso nos haga sentir culpables.
Emociones positivas: Al contrario de las emociones negativas, tenemos sensaciones agradables favorecen nuestro bienestar. Experimentar este tipo de emociones como el amor, la alegría, la felicidad, la satisfacción, es un aspecto central en la naturaleza humana pues contribuye a mejorar la calidad de vida. Un ejemplo claro de este tipo de emociones es el humor. El humor es útil para hacernos reír, sentirnos bien y cómodos en algunas situaciones como cuando alguien cuenta una anécdota graciosa o un chiste, o cuando a alguien le pasa algo divertido.
Las sensaciones positivas o
negativas son naturales en el ser humano. Utilizamos lo
"negativo" para describir lo que es más difícil; esto no significa
que no podamos sentirlas. Las personas prefieren sentir felicidad más que
tristeza, sin embargo, lo importante es mantener un equilibrio.
Las sensaciones negativas nos
advierten las amenazas y desafíos que tendremos que enfrentar. Por ejemplo, el
miedo nos avisa de un posible peligro. Es una señal que nos indica que
necesitamos protegernos. El enojo nos avisa que alguien nos ofende o irrita,
pasándose de los límites o violando nuestra confianza y puede ser una señal de
que tenemos que actuar y defendernos por nuestra cuenta.
Las emociones negativas aumentan nuestra conciencia porque nos ayudan a enfocarnos en un problema de manera que podamos solucionarlo. Pero centrarnos en lo negativo puede agobiarnos, ponernos ansiosos, cansarnos o estresarnos. Cuando nos sentimos intranquilos, los problemas suelen ser demasiado grandes y difíciles de resolver.
Las emociones positivas
tienen otros beneficios. En lugar de limitarnos, éstas afectan nuestro cerebro
y aumentan nuestra conciencia, atención y memoria. Ayudan a absorber más
información, mantener varias ideas al mismo tiempo y comprender cómo las ideas
se relacionan unas con otras.
Es vital seguir estos puntos
para generar mayores sentimientos positivos:
ü Cambia las ideas que
perturban nuestro actuar.
ü Elige una emoción y
poténciala.
ü Haz una lista de lo positivo
y negativo en tu vida para conocerte un poco más.
A
continuación, también nos preguntaremos ¿cómo afectan las emociones a la
conducta?
En realidad, todos los comportamientos tienen un origen emocional, en mayor o menor medida, ya que es prácticamente imposible desligarnos de las emociones. Cuando nos enfrentamos a una situación, experimentamos casi inmediatamente una sensación de rechazo o de atracción. Se trata de los marcadores somáticos.
En práctica, nuestro cerebro
emocional está de guardia permanente para avisarnos de un posible peligro o, al
contrario, de situaciones que podrían reportarnos satisfacción y placer. Es un
mecanismo que transcurre por debajo de nuestro nivel de conciencia y que a
menudo desencadena esas sensaciones viscerales de repulsión o atracción que
experimentamos, pero no podemos explicar.
Cuando esa primera respuesta
va tomando forma, se perfilan diferentes emociones. Ese rechazo puede
traducirse en rencor, disgusto u odio mientras que la atracción se convierte en
curiosidad, alegría o felicidad.
En este punto del camino pueden
ocurrir dos cosas: nos dejamos llevar por las emociones que estamos
experimentando poniendo en práctica un comportamiento emocional e impulsivo, o
reflexionamos sobre lo que nos sucede e intentamos mitigar el impacto de
esas emociones para comportarnos de manera más reflexiva y racional.
De una u otra forma, las emociones siempre están presentes y nuestro éxito y bienestar psicológico depende en gran medida de nuestra capacidad para reconocerlas, interpretarlas y gestionarlas.
¿Cómo
afecta todo esto a la salud?
ü En el ámbito psicológico
concretamente, ante ciertos problemas de mayor o menor importancia, podemos
sentir agobio, ansiedad y tristeza. Nuestro cuerpo reacciona y se produce la
“respuesta de estrés” que a la larga puede causar alteraciones en nuestro
cuerpo a través de los siguientes sistemas:
ü Sistema inmunológico:
disminuyen las defensas, aumentado el riesgo de enfermedades (cáncer, herpes,
gripe)
ü Sistema cardiovascular:
aumenta la presión arterial y el riesgo de enfermedades coronarias.
ü Sistema gastrointestinal:
cambios en ácidos gástricos que lleva a riesgo de trastornos digestivos
(ulcera, reflujo…)
Asimismo, el estrés lleva a malos hábitos (fumar, beber, dejar de hacer ejercicio, no dormir bien ni llevar una dieta equilibrada etc.), que también perjudican nuestra salud.
Ante situaciones
como esas, debemos aprender a gestionar nuestra conducta emocional para evitar
conflictos innecesarios, por ejemplo, podemos hacer lo siguiente:
ü
Aprende a catalogar las emociones. No es lo mismo sentirse irritado que
frustrado, alegre o eufórico. Etiquetar las emociones correctamente te ayudará
a comprender su origen y gestionarlas mejor. Esta lista de emociones y
sentimientos te permitirá descubrir la amplia gama de estados afectivos
existentes.
ü
Acepta las emociones. No hay nada peor que huir de las emociones,
obviarlas no hará que desaparezcan, al contrario, se enquistarán en el
inconsciente, desde donde activarán la conducta emocional. Lo mejor es aceptar
su presencia, sin juzgarlas. En ese mismo momento comienza a desaparecer su
influjo.
ü
Piensa. Las emociones nos están enviando un mensaje, y no deberíamos
desatenderlo. Incluye las emociones como una variable más de la ecuación a la
hora de tomar una decisión. Después de todo, la felicidad radica en hacer
aquello que nos motiva, inspira y atrae.
Así es, es importante tomar
el control de nuestras emociones, pero para ello debemos poner mucho de nuestra
parte.
IV. ¿QUÉ APRENDÍ HOY?
V. ME PREGUNTO:
¿Para qué me servirá lo
aprendido?
VI. MÁS INFORMACIÓN:
¿Cómo hacer para tener
más emociones positivas?
Hay que tener en cuenta que nadie está libre de
tener emociones negativas, aun teniendo una inteligencia emocional alta. Puesto
que las emociones -tanto positivas como negativas- siempre estarán presentes,
el secreto es identificarlas y saber el porqué de las mismas, para gestionarlas
como corresponda.
Al identificar cada una de nuestras emociones
podemos saber qué es lo que nos preocupa o nos hace sentir bien, y con esto
podremos tener mejores relaciones con las personas que nos rodean y, más aun,
éxito en cada ámbito de nuestra vida (incluso en el laboral).
INSTRUMENTO PARA LA EVALUACIÓN DE LA SESIÓN 24
Se utilizará la
siguiente rubrica:
|
Competencia: Explica
el mundo físico basándose en conocimientos sobre los seres vivos, materia y
energía, biodiversidad, tierra y universo. |
|||||
|
CAPACIDAD |
CRITERIOS |
DESTACADO |
ESPERADO |
PROCESO |
INICIO |
|
Comprende y usa conocimientos sobre los seres vivos,
materia y energía, biodiversidad, Tierra y universo. |
Utiliza
los conocimientos científicos al construir su explicación. |
Usa información científica
para construir a profundidad y coherencia
su explicación. |
Usa poca información científica para
construir a profundidad y coherencia su explicación. |
Trata de usar información
científica para construir su explicación. |
No hace ningún esfuerzo por construir
su explicación. |
|
Emplea o refiere evidencia
científica pertinente para apoyar su explicación. |
Usa información científica
pertinente para respaldar su explicación. |
Usa información científica para respaldar su explicación. |
Trata de defender su explicación. |
No hace ningún esfuerzo por defender
su explicación . |
|
|
Utiliza frases con sentido
completo que comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado. |
Utiliza frases con sentido completo que comunican
ideas científicas sobre el fenómeno estudiado de forma concisa. |
Utiliza frases con sentido completo que comunican
ideas científicas sobre el fenómeno estudiado de manera clara. |
Trata de utilizar frases con sentido completo que
comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado. |
No hace ningún esfuerzo por utilizar
frases con sentido completo que comunican ideas científicas sobre el fenómeno
estudiado |
|



No hay comentarios:
Publicar un comentario