COMPRENDEMOS LA NUEVA INFORMACIÓN DEL COVID-19 COMO BASE PARA CUIDAR NUESTRA SALUD.
Proyecto:
“Cuidamos
nuestra salud integral”
Sabemos que, la
situación de pandemia en nuestro país y en nuestras comunidades ha generado
cambios importantes en la forma de vida familiar y de cada uno de nosotros.
Ahora que muchas personas pueden salir a trabajar y realizar otras actividades
requiere que asumamos una nueva convivencia social, más responsable y solidaria.
Sin embargo, se
observa que mucha gente no asume las medidas de distanciamiento social,
generando conglomeración en los mercados y medios de transporte; usan
inadecuadamente las mascarillas y protectores faciales, entre otros, generando
temor en la población, porque puede generar un rebrote de casos de COVID 19,
como afirman algunos expertos.
Ante esta situación se
hace necesario que investiguemos, analicemos, valoremos y formulemos
propuestas, que nos permitan asumir compromisos para el cuidado de nuestra
salud física y emocional, de la familia y comunidad.
Por ello, el reto
planteado es: ¿De qué manera podemos cuidar nuestra salud en el actual contexto
que vivimos?
Para lo cual nos
planteamos el siguiente producto: Elaborar un ensayo argumentativo que
proporcione una perspectiva nueva de cómo podemos cuidar nuestra salud integral
en el actual contexto en el que vivimos.
I. ¿QUÉ
APRENDERÉ HOY?
A explicar, cómo ayuda la
información que se tiene del COVID-19 a evitar su contagio para proteger
nuestra salud y la de nuestras familias.
Criterio:
· Utiliza
los conocimientos científicos al construir su explicación.
· Emplea
o refiere evidencia científica pertinente para apoyar su explicación.
· Utiliza
frases con sentido completo que comunican ideas científicas sobre el fenómeno
estudiado.
RUBRICA DE EVALUACIÓN
|
Competencia: Explica
el mundo físico basado en conocimientos sobre seres vivos, biodiversidad,
Tierra y universo. |
|||||
|
CAPACIDAD |
CRITERIOS |
DESTACADO |
ESPERADO |
PROCESO |
INICIO |
|
Evalúa las implicancias del saber y del quehacer
científico y tecnológico. |
Utiliza los conocimientos científicos al construir su explicación. |
Usa información científica para construir su explicación con coherencia. |
Usa
información científica para construir su explicación de manera adecuada. |
Trata de usar información
científica para construir su explicación. |
No
hace ningún esfuerzo por usar información
científica para construir su explicación. |
|
Emplea o refiere evidencia
científica pertinente para apoyar su explicación. |
Emplea evidencia científica pertinente para apoyar su explicación. |
Emplea
evidencia científica para apoyar su explicación. |
Trata de emplear evidencia científica para apoyar
su explicación. |
No
hace ningún esfuerzo por emplear evidencia
científica para apoyar su explicación. |
|
|
Utiliza frases con sentido
completo que comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado. |
Utiliza frases con
sentido completo que comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado con coherencia. |
Utiliza
frases con sentido completo que comunican ideas científicas sobre el fenómeno
estudiado. |
Trata de utilizar frases con sentido que comunican
ideas científicas sobre el fenómeno estudiado. |
No
hace ningún esfuerzo por utilizar frases con
sentido que comunican ideas científicas sobre el fenómeno estudiado. |
|
II. ¿CÓMO
EMPEZAMOS?
Desde entonces, los
científicos han estado trabajando muy duro y progresivamente han venido
respondiendo preguntas sobre el virus, y claro, tienen nuevas
preguntas mientras van tratando de desarrollar una vacuna que permita hacer frente
a la pandemia.
Así que en el programa de hoy haremos una revisión
de los últimos aportes al conocimiento de la enfermedad COVID-19, causada por
el virus SARS-CoV-2.
III. ¿QUÉ HARÉ?
Los coronavirus
(CoV) son una amplia familia de virus que pueden causar diversas afecciones,
desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como ocurre con el
coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el
que ocasiona el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-CoV).
El nuevo
coronavirus, que ahora se conoce con el nombre de SARS-CoV-2 que produce la enfermdad
llamada COVID-19, no se había detectado antes de que se notificara el brote en
Wuhan (China) en diciembre de 2019.
Los coronavirus se pueden
contagiar de los animales a las personas por eso se dice que son zoonóticos
y pueden transmitirse entre animales (dromedarios, murciélagos, etc.) y
humanos. Además, se sabe que hay otros coronavirus circulando entre animales,
que todavía no han infectado al ser humano.
El SARS-CoV-2 puede infectar
las vías respiratorias superiores e inferiores. Los síntomas del COVID-19
incluyen tos, estornudos, fiebre y dificultad para respirar; estos
pueden aparecer entre dos y catorce días después de la exposición al virus.
¿Qué forma tiene? ¿de qué
está hecho?
Los coronavirus son una
familia de virus con una característica en común: poseen unas proteínas en
su superficie que les dan el característico aspecto de corona; se conocen
desde hace décadas; no obstante, se cree que muchos no son capaces de afectar a
los humanos.
El virus SARS-coV-2, que es
el responsable de la enfermedad COVID-19, tiene como otros muchos virus,
una capa de lípidos (grasas) que lo cubre y protege.
Ahora después de varios
meses, ya se tiene cierta claridad acerca de cómo se transmite el virus que causa
el COVID-19.
La
transmisión por gotículas se produce cuando una persona entra en contacto
cercano (menos de 1 metro) con un individuo infectado y se expone a las
gotículas que este expulsa, por ejemplo, al toser, estornudar o acercarse
mucho, lo que da como resultado la entrada del virus por la nariz, la boca
o los ojos.
El virus se puede transmitir
también por objetos contaminados presentes en el entorno inmediato de la
persona infectada.
Sabemos que los
asintomáticos pueden tener la misma carga viral que los sintomáticos
y que pueden ser un vector transmisor importante, aunque todavía no
sabemos si de igual forma.
Conocemos también que existen
personas y eventos “súper contagiadores”, por ejemplo, en lugares cerrados,
concurridos y mal ventilados, con personas muy próximas, y donde se grita,
canta, tose o estornuda con frecuencia y sin precauciones.
Pero hay cosas que los
científicos no saben todavía, por ejemplo, ¿por qué muchas personas no
presentan síntomas?
Algunos científicos piensan
que se debe a que esas personas pueden desarrollar una respuesta inmune rápida,
por presentar una inmunidad previa por una reacción cruzada con otros
coronavirus, por factores genéticos o porque la carga viral sea muy baja en el
momento de la infección.
En los niños pequeños
se cree que no desarrollan la enfermedad porque pueden tener un sistema inmune
inmaduro que no desarrolle es reacción violenta que aparece en los adultos y
que parece ser uno de los factores que agrava la enfermedad, o que la
frecuencia de estímulos inmunológicos recibidos por las vacunas infantiles
tenga cierto papel protector inespecífico contra el coronavirus. Pero todavía
no lo sabemos a ciencia cierta.
Hay mucho por
investigar.
¿Cómo deberíamos
cuidarnos?
Como dijimos hace un
momento, El SARS-coV-2, que es el responsable de la enfermedad COVID-19, tiene, como otros muchos
virus, una capa de lípidos que lo cubre y protege y ese es su punto
débil. Incluso el jabón más modesto puede, si se lavan bien
las manos, eliminar esta capa grasa que cubre al virus,
lo que lo desprotege y causa finalmente su destrucción. Las moléculas
presentes en el jabón contienen cadenas formadas por átomos de carbono capaces
de disolver los lípidos o grasas que protegen el material genético del virus,
dejándolo indefenso. De forma similar actúa el alcohol etílico así como la
lejía.
Pero respecto a estos dos últimos, se deben manejar con mucho cuidado, porque
su abuso, puede causar problemas en la piel y reacciones alérgicas.
Lo primero que
podemos hacer es:
Lavarnos las manos
frecuentemente con agua y jabón por al menos 20 segundos, especialmente después
de haber estado en un lugar público, o después de sonarse la nariz, toser o
estornudar. Es de suma importancia lavarse:
ü
Antes de comer o preparar la comida.
ü
Antes de tocarse la cara.
ü
Después de ir al baño.
ü
Después de salir de lugares públicos.
ü
Después de sonarse la nariz, toser o estornudar.
ü
Después de manipular su mascarilla.
ü
Después de cambiar pañales.
ü
Después de cuidar a una persona enferma.
ü
Después de tocar animales o mascotas.
Si no se dispone de agua y
jabón, es necesario usar un desinfectante de manos que contenga al menos un 60
% de alcohol. Cubra todas las superficies de las manos y frótelas hasta que
sienta que se secaron. Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca sin haberse
lavado las manos.
Evitemos el contacto directo
con las personas:
ü Dentro de la casa: evite
tener contacto con personas que están enfermas. De ser posible, mantenga una
distancia de un metro y medio entre la persona enferma y otros miembros de su
hogar.
ü Fuera de su casa: mantenga
una distancia de un metro y medio de las personas que no viven en su casa.
Recuerde que algunas personas
que no tienen síntomas pueden propagar el virus. Mantener distancia con los
demás es especialmente importante para las personas que tienen mayor riesgo de
enfermarse gravemente.
Debemos cubrirnos la boca y
la nariz con una mascarilla cuando estemos con otras personas. El objetivo de
la mascarilla es proteger a otras personas, en caso de estar infectadas.
Todos deben usar una
mascarilla en lugares públicos y cuando están con otras personas que no viven
en su hogar, especialmente cuando es difícil mantener otras medidas de
distanciamiento social.
Los niños menores de 2 años, así
como las personas con dificultad para respirar o que están inconscientes,
incapacitadas o que por algún otro motivo no pueden quitarse la mascarilla sin
ayuda, no deben usar mascarilla.
En todo momento debemos
mantener una distancia de un metro y medio respecto a las demás personas. El
uso de la mascarilla no reemplaza el distanciamiento social.
También debemos cubrirnos la nariz y la boca al toser y estornudar con un pañuelo desechable o cubrirnos con la parte interna del codo y no debemos escupir. Debemos botar los pañuelos desechables usados a la basura y lavarnos las manos inmediatamente con agua y jabón por al menos 20 segundos. Si no se dispone de agua y jabón, debemos limpiarnos las manos con un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol.
No debemos olvidar limpiar y
desinfectar los objetos que tocamos a diario.
ü Debemos limpiar y desinfectar
diariamente las superficies que se tocan con frecuencia. Esto incluye las mesas, las
manijas de las puertas, los interruptores de luz, las mesas, las barandas, los
escritorios, los teléfonos, los teclados, los inodoros, los grifos, los
lavamanos y los lavaplatos.
ü Si las superficies están
sucias, límpielas. Lávelas
con agua y detergente o jabón antes de desinfectarlas.
Poner en práctica estas
recomendaciones nos ayudará a mantenernos protegidos y disminuir así la
posibilidad de contagiarnos con el COVID-19.
Puede que te estés
preguntando ¿Jabón o gel desinfectante?
Según la Organización Mundial
de la Salud, lavarse las manos con jabón o usar gel desinfectante es la medida
de protección fundamental contra el coronavirus, la gripe, y la mayoría de
microorganismos patógenos.
"En lo que concierne al
coronavirus, tanto los jabones como los geles desinfectantes son efectivos si
se usan correctamente y con suficiente frecuencia".
Los jabones y los geles
desinfectantes tienen mecanismos de acción diferentes para acabar con virus, bacterias
u hongos, por eso los métodos de aplicación y la eficacia dependen de cada
caso. Al menos en lo que concierne a la preocupación actual, el coronavirus,
ambos son efectivos si se usan correctamente y con suficiente frecuencia.
Te recordamos que abusar de
la lejía, si bien te protege del coronavirus y cualquier otro microorganismo,
puede hacer daño también a tu salud. Así que tomen sus decisiones pensando muy
bien.
IV. ¿QUÉ APRENDÍ HOY?
V. ME PREGUNTO:
¿Para qué me servirá lo
aprendido?
VI. MÁS INFORMACIÓN:
Coronavirus (COVID-19): Cuidados en el hogar y precauciones.
¿Qué
debemos hacer en casa?
Para proteger a otros en el hogar, una persona que está enferma debe hacer lo siguiente:
Ø En la medida de lo posible, mantenerse alejado de
otras personas y mascotas que haya en su casa.
Ø Usar una cubierta de tela para la cara (o
mascarilla, si tiene una) si va a estar en contacto con otras personas. Las
cubiertas de tela para la cara son para uso exclusivo de personas mayores de 2
años que no tengan problemas para respirar. No deje nunca a un niño solo
mientras esté usando una cubierta de tela para la cara. Para saber cómo ponerse
y quitarse las mascarillas y las cubiertas de tela para la cara, cómo
limpiarlas o fabricarlas usted mismo, consulte la guía de los CDC.
Ø Toser y estornudar en un pañuelo desechable. Tirar
el pañuelo y luego lavarse las manos de inmediato. Lavarse con agua y jabón
durante un mínimo de 20 segundos, o usar un gel antiséptico que contenga
alcohol.
Ø Si es posible, quedarse en una habitación y usar un
baño separado de las otras personas.
Ø Usar sus propios platos, vasos, tazas y utensilios
para comer y no compartirlos con las personas con las que convive. Después de
usarlos, lávelos con el lavavajillas o con agua jabonosa muy caliente.
Ø Use su propia ropa de cama y toallas y no las comparta con las personas con las que convive.
Además:
Ø Si la persona que está enferma no puede usar una
cubierta de tela para la cara (o mascarilla), las personas que la cuidan deben
usar una mientras están en la misma habitación.
Ø Asegúrese de que los espacios compartidos de su casa
tengan una buena ventilación. Puede abrir una ventana o encender un filtro de
aire o el aire acondicionado.
Ø No permita el ingreso de visitas a su casa. Esto
incluye niños y adultos.
Ø Todas las personas que vivan juntas en la casa deben
lavarse bien las manos y con frecuencia. Lávese con agua y jabón durante un
mínimo de 20 segundos, o use un gel antiséptico o desinfectante para manos que
contenga alcohol.
Ø Lave la ropa, la ropa de cama y las toallas de la
persona enferma con detergente y agua lo más caliente posible. Si es posible,
use guantes cuando toque la ropa sucia del enfermo. Lávese bien las manos
después de lavar la ropa del enfermo (incluso si usó guantes).
Ø Todos los días, utilice un limpiador de uso doméstico o una toallita para limpiar cosas que se tocan mucho. Entre estas cosas, pomos de puertas, interruptores de luz, juguetes, controles remotos, manijas de fregaderos, encimeras y teléfonos. Mantenga los juguetes del niño enfermo separados de otros juguetes, de ser posible.
Para proteger a otros en su comunidad:
Ø La persona enferma debe quedarse en casa a menos que
necesite atención médica.
Ø Otros miembros de la familia también deberían
quedarse en casa. Siga las instrucciones de su médico, el departamento de salud
de su localidad o los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades
(CDC) sobre quién debe quedarse en casa y por cuánto tiempo.
Ø Si tiene que salir de la casa, use una cubierta de
tela para la cara o una mascarilla y mantenga al menos 6 pies (2 metros) de
distancia entre usted y los demás.
Debe avisarles a las personas que han estado en contacto cercano con la persona enferma. El departamento de salud de su localidad o del estado puede ayudarlo si no está seguro a quién notificar.




No hay comentarios:
Publicar un comentario